jueves, 14 de noviembre de 2013

Capítulo 2- Los planes

Unas 3 horas después Leo se detuvo en un hotel en Jackson, pidieron 1 cuarto y entraron, Leo y Percy se quedaron dormidos al instante en una cama y Clarisse los miró dormir hasta que el cansancio le ganó. En la mañana, los tres retomaron su viaje y la hija de Ares le hacia mimos y caricias a Leo mientras manejaba en dirección a Las Vegas, Leo un poco incómodo comentó -¿Puedes dejar de hacer eso?, tengo novia- Clarisse riendo respondió -No, no puedo dejar de hacer eso; me gustas- Leo se sonrojó fuerte y en unas pocas horas llegaron a la ciudad por el Strip, entraron al Caesar's Palace evitando el hotel Lotus por los antiguos altibajos que tuvieron allí y buscaron una fuente o alguna corriente de agua para buscar a las sirenas pero fueron detenidos por unos guardias de seguridad con uniforme morado; Leo asustado trató de golpear a un guardia pero estos lo dejaron inconsciente al igual que sus dos amigos.
Percy se despertó con una punzada de dolor en la cabeza y con las extremidades amarradas con una cuerda que era muy difícil de romper, volteó a ver a sus lados y vio a sus amigos inconscientes en la misma condición que él. Analizó el lugar para ver donde se encontraba y escuchó a los mismos guardias que los habían encerrado, el primer guardia dijo -Ellos son griegos, enemigos del Imperio- a lo que el segundo respondió -La Praetor Reyna nos dijo que quiere ver a un tal Percy y a su compañera, que el otro chico siga atrapado o que le hagamos lo que sea- Percy recordó como Leo había disparado a la Nueva Roma y lo que había causado cuando Clarisse se despertó -¿Qué pasó?- Percy susurrando le contó lo que los guardias habían dicho y cuando acabo de decirle, ambos voltearon a ver a Leo que seguía inconsciente pero parecía que dormía tranquilamente sin pesadillas, lo cual era raro, los guardias les quitaron las cuerdas a ambos chicos que unas horas antes habían sido mencionado para ir con la Praetor. Los llevaron por los pasillos del hotel hasta llegar a una puerta que fue abierta luego de un golpeteo de puños, Reyna vestida solamente con un camisón corto semitransparente color salmón abrió la puerta de la suite que ocupaba y los invitó a entrar, una cortina roja separaba el cuarto del estudio, Percy logró ver por un pequeño hoyo que había en la cortina, un hombre musculoso que constantemente cambiaba de rostro y este le guiño un ojo riendo; Clarisse se sentó en un sofá y Percy se quedó en pie mirando al hombre que en ese momento tomo su aspecto y le sonrió -¿Quién es el?- Percy preguntó a Reyna que se encontraba bebiendo una taza de chocolate -El... No te interesa griego estúpido, ¿Qué haces por aquí?- Clarisse respondió sin temor -Buscamos a Chris Rodriguez y a Butch, el Oráculo nos dijo que ambos estarían en Las Vegas atrapadas por las sirenas- el hombre detrás de la cortina rió y salió de su escondite sólo usando solo unos bóxers -¿Sirenas? ¿En las Vegas?- el joven abrazó a Reyna, ella sonrió y le dio una corto beso a lo que Clarisse mostró una mueca de asco y preguntó -¿Para qué nos quieren?- el joven que en segundos le había crecido la barba le respondió -Nueva Roma ha perdido a dos de sus mestizos, un hijo de Venus y una hija de Helios, y creemos que ustedes los tomaron prisioneros, ya saben, ustedes también pueden creer que nosotros nos llevamos a los hijos de Hermes e Iris, pero cómo Apolo y su pitonisa indicaron, están con las sirenas- Percy se empezó a molestar con Reyna porque los había atrapado, ésta estaba tomando el chocolate caliente cuando al movimiento de manos de Percy unas gotas cayeron sobre su nariz y la mirada del supuesto novio se fijó en los de Percy -Apestas a mar, claro, a mi bisnieto Poseidón; si vuelves a usar tus poderes en alguno de nosotros dos te irá mal- Reyna lo miró y le dijo en un susurro que Percy logró escuchar -Amor, Caos, tranquilo- Percy impactado vio como el joven movió los dedos como si tocara el piano deteniendo el poder de Percy -¿Quién es usted?- El joven cambio de rostro -Caos- Clarisse estupefacta le preguntó -¿L-lo que había antes de Gea?- Caos rió fuerte -Claro hija de Ares, soy eso- -Y... ¿Por qué está aqui?- Caos que se acababa de tumbar en un sillón largo respondió -Conocí a Reyna y la invite a salir, ahora estamos juntos- el joven mostró un tatuaje cuando Percy dijo -Nosotros no tenemos a los dos chicos romanos, pregúntenle a Octavian, su "augur"- Percy hizo una seña de comillas con los dedos y Reyna se desesperó de los comentarios de Percy -¡Cómo si su oráculo fuera el más acertado!- Caos volvió a lanzarle una mirada amenazadora a Percy y lo sacó del cuarto y se fue a dar una vuelta con el mientras que Clarisse se quedó con Reyna -Así que... ¿Qué paso?- Las hija de Ares se limpió el sudor de las manos esperando una respuesta, la cual, Reyna le otorgó -Necesitamos su ayuda como ustedes la nuestra, Caos irá con Leo y tú; yo iré con Percy y llamaré a Jason para abarcar más terreno en nuestra búsqueda- Reyna soltó un suspiro largo y le sonrió a la chica que se encontraba frente a ella -Así que les daremos unos cuartos a cada uno y mañana nos veremos al amanecer en éste cuarto, ¿Ok?- Clarisse asintió y se levantó, se despidió con la mano y cerró la puerta.

jueves, 3 de octubre de 2013

Capítulo 1- La misión


Leo se despertó sonriendo cuando vio a Khione, la diosa de la nieve, profundamente dormida sobre su pecho, la rodeó con su brazo izquierdo y besó su frente haciendo que ella abriera levemente sus ojos -Leo, 5 minutos más- Leo rió y acarició su pelo tan suave haciendo que ella quedara dormida de repente. Leo miró el cuarto de la diosa, las cortinas eran blancas, una cama enorme con cabecera en forma de copo de nieve, una mesita de noche con varios libros sobre los diferentes tipos de climas y un portarretratos que contrastaba con el cuarto por ser naranja y tener forma de llama y tener una fotografía de Khione y el abrazados en las Cataratas del Niágara; Khione se despertó y besó tiernamente a Leo -Buenos días amor- Leo sonrió y correspondió al besó, llevó sus manos a su cadera y acarició su piel fría -¿De verdad te enamoraste de mi?- a lo que Khione, con una sonrisa tierna respondió -Si Leo, se que te traté mal cuando te conocí con tus amigos, pero tenía que tener otra actitud frente a Boreas; pero siempre me pareciste hermoso... Eres un usuario del fuego y eso te hace sexy- Leo rió sonrojado y le dio un leve apretón a su trasero por lo que la diosa por instinto gimió y susurró al oído del hijo de Hefesto -Oh Leo- el chico la besó apasionadamente cuando un mensaje Iris fue mostrado en un pequeño lago dentro del cuarto -Hola Leo... Y Khione- Piper saludó -Leo, te necesitamos, hay una misión. Ven lo más pronto posible- Leo gruño por lo bajo cuando el mensaje desapareció y volteó a ver a la diosa -Tengo que ir- a lo que ella respondió -No vayas amor, o al menos quédate conmigo un rato más - el chico sonrió y tomó sus manos estrechándolas contra su pecho -Regresaré, te lo prometo- Leo se vistió rápidamente y se montó en la moto que había construido unas semanas antes para moverse más rápido y arrancó a toda velocidad llegando en pocas horas al campamento.
     Entró tocando con las yemas de los dedos como siempre el árbol que anteriormente era Thalia, fue directo a la Casa Grande y saludó a los presentes -Hola a todos, ¿Qué pasa?- Piper sorprendida por la llegada le respondió -Chris y Butch han desaparecido, necesitamos tu ayuda- Leo un poco indignado contestó -¿Para qué me necesitan a mí? Percy les puede ayudar, o Annabeth. Tengo cosas más interesantes que salvar a esos dos- Annabeth reaccionó de manera repentina con un grito -¡LEO VALDEZ! NOS VAS A AYUDAR, SON UNO MÁS DE NOSOTROS- Leo intimidado asintió -¿D-donde creen que e-están?- Quirón que le robó la palabra a Clarisse, dijo -Creemos que los secuestró alguien en Las Vegas o se perdieron porque no han respondido- Clarisse bufó y subió los pies a la mesa mientras se mordía las uñas -Creo que fue culpa de Afrodita, ya saben, esa ciudad del pecado jugó con ellos e hizo que quedaran atrapados allí- Piper enfurecida por el reciente insulto a su madre de la hija de Ares, le soltó un golpe en el rostro y luego salió al borde de las lágrimas por la puerta pero antes de que cerrara la puerta de golpe dijo -¡Y tu padre es un completo idiota que su madre Hera considera un inútil, al igual que al tuyo Leo!- Leo trató de responder, pero la hija de Afrodita ya se había ido directamente a su cabaña. Clarisse riendo se dirigió a Leo y le comentó -No le creas, desde que Jason se fue a San Francisco con sus amigos romanos se pone de sentimental con todos, la semana pasada le gritó a Will porque una flecha explosiva se desvió y quemó las flores de la cabaña de Afrodita- Clarisse rió y se sentó de nuevo, Quirón se acercó a Leo y le comentó que si ya había escogido a sus dos compañeros, éste le negó con la cabeza y buscó con la mirada a los jefes de la cabañas para escoger pero le respondió -¿Puedo ir con el oráculo?- el centauro asintió y Leo salió en busca de Rachel.
       Leo la encontró unos minutos después sentada viendo el lago, el se sentó a su lado y miró al mismo punto que la pitonisa miraba y le preguntó -¿Qué hay de cenar?- la chica pelirroja lo volteó a ver -Nachos con queso, pero hazme la pregunta adecuada- Leo sonrió y pensó en una pregunta más adecuada -Ermh.... ¿Cómo encuentro y rescato a los dos mestizos perdidos?- al finalizar la pregunta los ojos de Rachel se pusieron blancos y arrojó un humo verde por la boca que envolvió a Leo y su voz se volvió lejana -A los hijos de Hermes e Iris encontrarás donde cantan las sirenas, pero la diosa de amor jugará contigo y te volverá loco.... No vayas acompañado de ningún hijo de Afrodita- Leo miró atónito a Rachel luego de que volviera a la normalidad -¿Q-qué? ¿No puedo ir con Piper? Pero ella puede persuadir a las sirenas- la chica negó con la cabeza -Las sirenas no pueden ser persuadidas, ellas tienen un poder casi igual que Afrodita, tu amiga no puede contra ellas- Leo la miró triste y se levantó -Gracias Rachel- se alejó y fue con los jefes que seguían en la Casa Grande -¡Hoy hay nachos con queso!- los jefes de las cabañas de Hermes y Deméter dieron un grito eufórico que fue callado por Annabeth -Y... ¿Cuál es la profecía?- Leo cambió su expresión y se las contó a lo que Percy respondió -¿Sirenas? ¿En las Vegas? Es lo más loco que he escuchado- el hijo de Poseidón rió y regresó a rodear a Annabeth con sus brazos dándole un beso debajo de la oreja izquierda mientras que el viejo centauro le preguntaba a Leo que si ya había escogido sus compañeros, a lo que el negó con la cabeza -Creo que Percy y... Clarisse- ambos chicos que habían sido escogidos soltaron una fuerte carcajada y dijeron al mismo tiempo viendo a Leo -¿Nosotros? ¿En una misión?- Leo un poco confundido contestó -Si, ustedes dos- Clarisse asintió luego de unos segundos pero Annabeth le susurraba algo al oído a su novio y ésta dijo que él no iría, Leo irritado le gritó a la hija de Atenea de un manera que Percy se levantó enojado y lo ahorcó contra la pared y lo amenazó pero Leo mantenía una sonrisa maliciosa -Definitivamente quiero que venga este pececito- Quirón hizo aparecer luego de unos minutos una mochilas con provisiones para los 3 chicos que saldrían esa noche -Vayan con cuidado- los tres elegidos se despidieron de sus amigos, cenaron dieron la ofrenda diaria a sus padres y, antes de salir fueron a la entrada, tomaron las mochilas que fueron guardadas en un compartimento secreto dentro de la motocicleta de Leo cuando éste dijo -¿Nos vamos en mi moto?- Clarisse sonrió y se sentó detrás de Leo que ya estaba al volante y se puso un casco cuando Percy preguntó -Y... ¿Dónde voy yo?- luego de que Leo picara unos botones salió un pequeño cochecito en el que Percy se acomodó y se puso el casco, Clarisse se abrazó a Leo acariciando sus abdominales sobre la playera lo que hizo que el chico se ruborizara y arrancara a toda velocidad.