jueves, 3 de octubre de 2013

Capítulo 1- La misión


Leo se despertó sonriendo cuando vio a Khione, la diosa de la nieve, profundamente dormida sobre su pecho, la rodeó con su brazo izquierdo y besó su frente haciendo que ella abriera levemente sus ojos -Leo, 5 minutos más- Leo rió y acarició su pelo tan suave haciendo que ella quedara dormida de repente. Leo miró el cuarto de la diosa, las cortinas eran blancas, una cama enorme con cabecera en forma de copo de nieve, una mesita de noche con varios libros sobre los diferentes tipos de climas y un portarretratos que contrastaba con el cuarto por ser naranja y tener forma de llama y tener una fotografía de Khione y el abrazados en las Cataratas del Niágara; Khione se despertó y besó tiernamente a Leo -Buenos días amor- Leo sonrió y correspondió al besó, llevó sus manos a su cadera y acarició su piel fría -¿De verdad te enamoraste de mi?- a lo que Khione, con una sonrisa tierna respondió -Si Leo, se que te traté mal cuando te conocí con tus amigos, pero tenía que tener otra actitud frente a Boreas; pero siempre me pareciste hermoso... Eres un usuario del fuego y eso te hace sexy- Leo rió sonrojado y le dio un leve apretón a su trasero por lo que la diosa por instinto gimió y susurró al oído del hijo de Hefesto -Oh Leo- el chico la besó apasionadamente cuando un mensaje Iris fue mostrado en un pequeño lago dentro del cuarto -Hola Leo... Y Khione- Piper saludó -Leo, te necesitamos, hay una misión. Ven lo más pronto posible- Leo gruño por lo bajo cuando el mensaje desapareció y volteó a ver a la diosa -Tengo que ir- a lo que ella respondió -No vayas amor, o al menos quédate conmigo un rato más - el chico sonrió y tomó sus manos estrechándolas contra su pecho -Regresaré, te lo prometo- Leo se vistió rápidamente y se montó en la moto que había construido unas semanas antes para moverse más rápido y arrancó a toda velocidad llegando en pocas horas al campamento.
     Entró tocando con las yemas de los dedos como siempre el árbol que anteriormente era Thalia, fue directo a la Casa Grande y saludó a los presentes -Hola a todos, ¿Qué pasa?- Piper sorprendida por la llegada le respondió -Chris y Butch han desaparecido, necesitamos tu ayuda- Leo un poco indignado contestó -¿Para qué me necesitan a mí? Percy les puede ayudar, o Annabeth. Tengo cosas más interesantes que salvar a esos dos- Annabeth reaccionó de manera repentina con un grito -¡LEO VALDEZ! NOS VAS A AYUDAR, SON UNO MÁS DE NOSOTROS- Leo intimidado asintió -¿D-donde creen que e-están?- Quirón que le robó la palabra a Clarisse, dijo -Creemos que los secuestró alguien en Las Vegas o se perdieron porque no han respondido- Clarisse bufó y subió los pies a la mesa mientras se mordía las uñas -Creo que fue culpa de Afrodita, ya saben, esa ciudad del pecado jugó con ellos e hizo que quedaran atrapados allí- Piper enfurecida por el reciente insulto a su madre de la hija de Ares, le soltó un golpe en el rostro y luego salió al borde de las lágrimas por la puerta pero antes de que cerrara la puerta de golpe dijo -¡Y tu padre es un completo idiota que su madre Hera considera un inútil, al igual que al tuyo Leo!- Leo trató de responder, pero la hija de Afrodita ya se había ido directamente a su cabaña. Clarisse riendo se dirigió a Leo y le comentó -No le creas, desde que Jason se fue a San Francisco con sus amigos romanos se pone de sentimental con todos, la semana pasada le gritó a Will porque una flecha explosiva se desvió y quemó las flores de la cabaña de Afrodita- Clarisse rió y se sentó de nuevo, Quirón se acercó a Leo y le comentó que si ya había escogido a sus dos compañeros, éste le negó con la cabeza y buscó con la mirada a los jefes de la cabañas para escoger pero le respondió -¿Puedo ir con el oráculo?- el centauro asintió y Leo salió en busca de Rachel.
       Leo la encontró unos minutos después sentada viendo el lago, el se sentó a su lado y miró al mismo punto que la pitonisa miraba y le preguntó -¿Qué hay de cenar?- la chica pelirroja lo volteó a ver -Nachos con queso, pero hazme la pregunta adecuada- Leo sonrió y pensó en una pregunta más adecuada -Ermh.... ¿Cómo encuentro y rescato a los dos mestizos perdidos?- al finalizar la pregunta los ojos de Rachel se pusieron blancos y arrojó un humo verde por la boca que envolvió a Leo y su voz se volvió lejana -A los hijos de Hermes e Iris encontrarás donde cantan las sirenas, pero la diosa de amor jugará contigo y te volverá loco.... No vayas acompañado de ningún hijo de Afrodita- Leo miró atónito a Rachel luego de que volviera a la normalidad -¿Q-qué? ¿No puedo ir con Piper? Pero ella puede persuadir a las sirenas- la chica negó con la cabeza -Las sirenas no pueden ser persuadidas, ellas tienen un poder casi igual que Afrodita, tu amiga no puede contra ellas- Leo la miró triste y se levantó -Gracias Rachel- se alejó y fue con los jefes que seguían en la Casa Grande -¡Hoy hay nachos con queso!- los jefes de las cabañas de Hermes y Deméter dieron un grito eufórico que fue callado por Annabeth -Y... ¿Cuál es la profecía?- Leo cambió su expresión y se las contó a lo que Percy respondió -¿Sirenas? ¿En las Vegas? Es lo más loco que he escuchado- el hijo de Poseidón rió y regresó a rodear a Annabeth con sus brazos dándole un beso debajo de la oreja izquierda mientras que el viejo centauro le preguntaba a Leo que si ya había escogido sus compañeros, a lo que el negó con la cabeza -Creo que Percy y... Clarisse- ambos chicos que habían sido escogidos soltaron una fuerte carcajada y dijeron al mismo tiempo viendo a Leo -¿Nosotros? ¿En una misión?- Leo un poco confundido contestó -Si, ustedes dos- Clarisse asintió luego de unos segundos pero Annabeth le susurraba algo al oído a su novio y ésta dijo que él no iría, Leo irritado le gritó a la hija de Atenea de un manera que Percy se levantó enojado y lo ahorcó contra la pared y lo amenazó pero Leo mantenía una sonrisa maliciosa -Definitivamente quiero que venga este pececito- Quirón hizo aparecer luego de unos minutos una mochilas con provisiones para los 3 chicos que saldrían esa noche -Vayan con cuidado- los tres elegidos se despidieron de sus amigos, cenaron dieron la ofrenda diaria a sus padres y, antes de salir fueron a la entrada, tomaron las mochilas que fueron guardadas en un compartimento secreto dentro de la motocicleta de Leo cuando éste dijo -¿Nos vamos en mi moto?- Clarisse sonrió y se sentó detrás de Leo que ya estaba al volante y se puso un casco cuando Percy preguntó -Y... ¿Dónde voy yo?- luego de que Leo picara unos botones salió un pequeño cochecito en el que Percy se acomodó y se puso el casco, Clarisse se abrazó a Leo acariciando sus abdominales sobre la playera lo que hizo que el chico se ruborizara y arrancara a toda velocidad.

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